Napoleón no se diferencio en su niñez de los demás niños de su edad, aunque tal vez fuese un poco brusco e indómito, por lo que solía reñir a menudo con sus compañeros de juego.
Fue Leticia (su madre...)la que cuido de su temprana educación, en ausencia del padre, que se hallaba en Francia como diputado de la comisión de Corzos, y era el arcediano de Luciano ,tío de Napoleón, quien le ayudaba en esta ardua tarea, pero Luciano falleció muy pronto, y los padres de Napoleón pensaron en darle estudios y, a ser posible , una carrera, lo mismo que a los otros hijos.
José ingresó en un colegio de Atún, dispuesto a seguir la carrera del sacerdocio. Napoleón se inscribió en la Real Academia Naval de Brienne, mientras que Elisa entraba en el monasterio de Saint-Cyr.
Como estudiante, Napoleón no se sentía inclinado al estudio de las letras, por lo que jamás pudo escribir correctamente ni el francés ni el italiano.
Otro rasgo de Napoleón era el odio que en su adolescencia sentía por Francia y los franceses, que habían pisoteado y traicionado a su patria, lo cual no es óbice para que más adelante, cuando en 1796 el duque de Módena concertó un armisticio con Napoleón, a fin de conseguir los mejores términos del tratado, le dijo: “Acuérdate de que eres de los nuestros” a lo que el corso respondió tajantemente “Yo no soy italiano sino francés”.

Anécdotas de Napoleón en
La Academia Militar...
Se hallaba Napoleón un día efectuando ejercicios en el patio de armas con su mosquetón, largo y pesado como todos los de aquella época, y al cometer una falta, el cadete que era su instructor le golpeó fuertemente en los nudillos, cosa contraria al reglamento. Napoleón , furioso, arrojó el arma a la cabeza del instructor. Gracias a esto, sus superiores se dieron cuenta de que era preciso tratar con prudencia al nuevo aspirante a cadete. Le dieron, pues, otro instructor: Alexandre des Mazis. Y entre éste y el joven corso no tardó en establecerse una buena amistad...
Después de esto sigue una anécdota de un “joven llamado Laugier de Bellecort.........pero prefiero omitirla ya que es un “semi-insulto”.......

Fue un mes más tarde de ingresar Napoleón en la Academia Militar cuando su padre se marcho al sur de Francia para consultar a su medico: Padecía un intenso dolor gástrico y con la dieta de las peras recomendada por el medico personal de Maria Antonieta no había experimentado alivio alguno. En Aix, en la Provenza, consultó al profesor Turnatorio, y acto seguido paso a Montpellier, donde había un centro especializado en hierbas medicinales. Fue reconocido allí por tres doctores, los cuales fueron incapaces de curarle. Carlo María, convencido de que se hallaba próximo su fin, pese a no haber demostrado jamás una inclinación religiosa, insistió en ver a un sacerdote, y así, en sus últimos días fue confortado vicario de la Iglesia de San Dionisio, el cual le administró la extremaunción. Carlo María, padre de Napoleón, falleció a finales de febrero de 1785, con toda seguridad de cáncer de estomago .

A pesar de la tristeza experimentada por la pérdida de su padre, Napoleón pasó unos exámenes con gran brillantez en la Academia. Sobresalió en geografía y matemáticas, y esto aparte, le gustaba mucho la esgrima. En cambio, era muy malo en danza, dibujo y en el trazado de planos. En alemán era un estudiante casi imposible hasta el punto de que le dispensaron en asistir a la clase.
En la promoción, obtuvo el número cuarenta y dos del grupo cincuenta y ocho de los que recibieron el nombramiento, pero hay que tener en cuenta que Napoleón había estudiado solo en un año lo que a todos les había costado dos y hasta tres años de estudio. Napoleón fue oficial, pues, a los 16 años de edad.
Fue destinado a artillería y Luis XVI le entrego el titulo personalmente.
Estando en la Academia, en sus días libres, visitaba a la familia Permon. La señora Permon era corsa, conocía a los padres del joven y fue muy amable cundo Carlo María estuvo en el sur de Francia. El matrimonio tenía dos hijas: Laura y Cecilia. Napoleón, provisto con su “flamante” uniforme de oficial, fue a visitar a los Permon. Cuando las dos hermanas le vieron con sus piernas tan delgas.... Que se perdían dentro de las botas de oficial, estallaron en grandes risotadas. Napoleón se sintió muy molesto, pero Cecilia se lo reprochó diciendo.
-puesto que ya tienes una espada de oficial, tu deber es proteger a las damiselas y estar contento si se ríen de ti.
-No hay duda-se enfado Napoleón-, no eres mas que una chiquilla.
-¿Y tu?-replico ella-. No eres más que un gato con botas.
Gesto característico de Napoleón fue que al día siguiente, con sus escasas economías, le compro a Cecilia un ejemplar de “El gato con botas”, y a Laura un modelo de gato con botas que corría detrás de carruaje de su amo, el marque de Carabás.
A la sazón hacia tres años y nueve meses que Napoleón había llegado a Francia, hablando casi solamente italiano. Ahora ya era un francés, oficial de Su Majestad. De todos modos, la muerte de su padre lo había llenado de responsabilidades, no siendo la menor ser él la única fuente de ingresos de su madre, viuda y con muchos hijos. Cuando tuvo que elegir regimiento, eligió el de la “F”, por que era estacionado en Valence, o sea la guarnición más próxima a Córcega, a fin de poder visitar mas a menudo a su familia.